36 horas de tragedia… 36 horas de acciones
Nuevo León enfrentó uno de sus retos económicos y sociales más grandes de sus últimos 50 años, luego del paso del fenómeno meteorológico Alex que dejó miles de damnificados, poblaciones inundadas e incomunicadas y daños materiales cuantificados en 16 mil 896 millones 248 mil 375 pesos.
Por 36 horas, las lluvias provocadas por el fenómeno natural azotaron a casi todo el territorio de Nuevo León, especialmente en la zona metropolitana de Monterrey y algunos municipios del Estado, cuyos habitantes sintieron los embates del agua sobre todo el jueves 1 de Julio del 2010.
Ese día, la paralización de las actividades laborales, educativas y comerciales fue el preámbulo de la tragedia que se fraguó bajo el agua incesante y que en los días subsecuentes mostró su verdadera dimensión con la destrucción de infraestructura que había tomado décadas construir.
Puentes, avenidas, calles y carreteras cayeron bajo el peso del agua que llovió en cantidad récord; según los reportes oficiales, el acumulado promedio de agua alcanzó los 400 milímetros, aunque en lugares como La Estanzuela alcanzó los 700 milímetros, cifra que casi triplica los 252 milímetros registrados en septiembre de 1988 por el fenómeno meteorológico Gilberto.
Para fortuna de los habitantes, las comparaciones de los siniestros de 1998 y de 2010 también arrojaron una diferencia de pérdidas humanas, pues mientras que Gilberto dejó un saldo de 282 personas fallecidas, Alex sumó 15 muertes.
Los daños sociales y materiales más devastadores se vivieron alrededor de los ríos Santa Catarina y La Silla, que alcanzaron cauces no recordados en tiempos modernos, arrasando con todo lo que encontró a su paso.
El Río Santa Catarina arrasó con vehículos y cortó el paso a las principales vías de la ciudad, el agua se llevó las estructuras metálicas de los comercios construidos sobre el lecho del río, canchas de fútbol rápido, un campo de golf, una pista de autos de carreras, así como la Vírgen de Guadalupe hecha de acero.
Las avenidas Constitución y Morones Prieto quedaron destrozadas en algunos tramos. El agua cubrió en su totalidad los vados de Santa Bárbara y Corregidora en San Pedro, decenas de vialidades bloqueadas y carreteras inutilizadas.
Las colonias Rincón de la Primavera en el municipio de Guadalupe, Villa las Fuentes y 25 de Noviembre mejor conocida como El Realito en Monterrey, fueron afectadas por la corriente del Río La Silla que se desbordó en estos puntos del área metropolitana, algunos vieron sus casas sumergidas bajo el agua, otros sus coches arrastrados por la corriente. En algunos puntos de la zona de Cumbres y San Pedro las calles fueron destruidas.
Otro dato histórico, en el municipio de Anáhuac, fueron evacuados alrededor de 18 mil habitantes debido a las fuertes lluvias por el desbordamiento de la Presa Venustiano Carranza, mejor conocida como “Don Martín”, en el estado de Coahuila.
Con toda la devastación que el agua de Alex dejó a su paso por el Río Santa Catarina, la tragedia pudo ser peor de no ser por la Presa Rompepicos.
Localizada en Corral de Palmas en el municipio de Santa Catarina, esta estructura, que mide 70 metros de altura y 200 metros de ancho, desfogó alrededor de 2 mil 500 metros cúbicos por segundo de agua procedente de la Sierra Madre, evitando una inundación peor a lo largo del Río Santa Catarina.
A seis meses después del siniestro y luego de una revisión técnica el Consejo Estatal para la Reconstrucción de Nuevo León a través de la Comisión Nacional del Agua pudo constatar que la presa actualmente está en perfectas condiciones de funcionamiento.
Sin duda, una lección aprendida.